En el centro de la provincia de Cáceres se encuentra la comarca de Montánchez y Tamuja, un territorio serrano y de dehesas que ha dado nombre a uno de los productos más prestigiosos de España: el jamón ibérico de bellota. La Sierra de Montánchez, con sus montes poblados de encinas y alcornoques, es el escenario perfecto para la cría del cerdo ibérico en montanera, y para el proceso de secado y maduración de los embutidos y del jamón, lo que ha otorgado a la comarca un lugar destacado en la cultura gastronómica extremeña. No en vano, el nombre de Montánchez estará ligado de por vida al sabor y al ibérico por la fama de sus jamones. Ya en los inventarios de víveres de los primeros barcos que zarparon hacia América, se registraron “jamones de Montánchez”.
El Jamón Ibérico Dehesa de Extremadura DOP encuentra aquí uno de sus territorios de excelencia. La montanera, en la que los cerdos se alimentan de bellotas y pastos naturales, da lugar a un producto de calidad suprema que se degusta en lonchas finas como la joya gastronómica que es. Junto al jamón, la comarca ofrece excepcionales embutidos como el lomo, el salchichón, quesos de cabra, mieles, vinos de pitarra y aceites de oliva y los afamados bombones de higo.
Los platos tradicionales giran en torno a la carne ibérica: secreto, presa, solomillo o costillares a la brasa, siempre acompañados de migas o de guarniciones de huerta. También destacan la caldereta de cordero, las sopas de pan y ajo y, en el apartado de dulces, destaca el mostillo, los escaldones, las torrijas, muédagos y por supuesto, el bombón de higo, una de las elaboraciones más especiales de la comarca.
En las fiestas de la comarca, la gastronomía ocupa un lugar importante como protagonista o parte fundamental en ellas, reforzando su identidad. A principios de diciembre desde hace más de un cuarto de siglo se celebran en Montánchez Las Jornadas Gastronómicas del Cerdo Ibérico, reuniendo a miles de visitantes en torno a degustaciones, concursos de cortadores, catas y actuaciones culturales. El Jurramacho de Montánchez, declarada de Interés Turístico Regional, en la que las charangas, pasacalles y desfiles se acompañan de degustaciones de productos locales. La Feria Agroalimentaria de Valdefuentes, que con más de 25 años de trayectoria se ha convertido en un referente para la promoción de los productos extremeños y un escaparate para los productos de la comarca Sierra de Montánchez y Tamuja.
El patrimonio monumental y natural se concentra en las llamadas Siete Maravillas de la Comarca, auténticas joyas culturales y paisajísticas. El Castillo de Montánchez, con orígenes árabes y cristianos, se alza como vigía de la sierra. El Claustro del Convento de San Agustín, en Valdefuentes, sorprende por su serenidad renacentista. En Botija, el yacimiento de Villasviejas del Tamuja evoca un poblado prerromano fortificado. Las pinturas murales de la Ermita del Santísimo Cristo del Amparo, en Benquerencia, constituyen un tesoro artístico de gran valor. La Basílica de Santa Lucía del Trampal, en Alcuéscar, es uno de los escasos templos visigodos que se conservan en la península, de enorme relevancia histórica. En el apartado natural destacan dos maravillas singulares: la Encina Terrona de Zarza de Montánchez, un árbol monumental de varios siglos de vida, y la Ruta de los Molinos de Arroyomolinos de Montánchez, que recorre antiguos molinos hidráulicos entre arroyos y huertas que dibujan un paraje serrano de gran belleza.
El paisaje de dehesa, con horizontes abiertos contrasta con la Sierra de Montáchez, para regalarnos uno de los espacios naturales más bellos del centro de la región. Este paisaje está inseparablemente ligado a la experiencia gastronómica. Aquí, naturaleza, cultura y cocina conviven de manera armónica, ofreciendo al visitante un viaje completo en todos los sentidos.
Montánchez y Tamuja es la patria del jamón ibérico y es una de las seis subzonas de producción de la Denominación de Origen Protegida Ribera del Guadiana, donde se producen vinos con sabor e identidad propia. En su día, las naranjas del Trampal gozaron de fama y reconocimiento internacional, llegándose hacer eco el periódico The Times de unas declaraciones de la reina de Inglaterra que afirmaba que se trataban de las más dulces del mundo.
Un territorio donde la dehesa, los monumentos y la naturaleza se unen para crear una personalidad única, orgullosa de su historia y de sus sabores.
Montánchez y Tamuja es la patria del jamón ibérico, donde la dehesa, el castillo y las fiestas en torno a la mesa definen la personalidad de una comarca orgullosa de su tradición y su sabor.