La comarca de Vegas Altas del Guadiana, situada en el centro de la provincia de Badajoz, es uno de los territorios agrícolas más fértiles de Extremadura gracias al regadío del río Guadiana y sus embalses, posicionándose como uno de los principales corredores de desarrollo de la región. Aquí, la modernización agraria ha dado lugar a una de las principales huertas del suroeste peninsular, donde la gastronomía se nutre de productos frescos, variados y de gran calidad.
La despensa está dominada por el arroz de las Vegas Altas (IGP Arroz de Extremadura), cultivado en vastas llanuras inundadas que aportan a la cocina local una personalidad inconfundible. El tomate de Miajadas, convertido en emblema de la agroindustria extremeña, es otro símbolo de la comarca. A ello se suman maíz, pimientos, melones, sandías, frutales, no pudiendo faltar el aceite de oliva y una abundante producción de cereales que nutren tanto al mercado local como al nacional e internacional. El cerdo ibérico y el cordero, junto a quesos y embutidos, completan la oferta cárnica.
Los platos tradicionales reflejan esa riqueza hortícola: la ensalada de tomate con aceite nuevo, el arroz con conejo o con liebre, el gazpacho, las sopas de tomate, las calderetas de cordero y las migas campesinas. Los pescados de río, como la tenca y la carpa, se consumen fritos o en escabeche. Villanueva pasa por ser uno de los enclaves gastronómicos de mayor entidad gastronómica de la comarca, con platos estacionales vinculados a la Semana Santa entre los que destacan el potaje de garbanzos, habichuelos, las castañas pilongas, bacalao en escabeche o bogas y natillas con mojones. La repostería aprovecha miel, higos y frutos secos en dulces, sin faltar los ya habituales como flores, roscas y perrunillas.
Las fiestas gastronómicas ponen en valor estos productos. La Feria Agroganadera de Don Benito, una de las más importantes de Extremadura, incluye muestras y degustaciones de la despensa comarcal. En localidades como Santa Amalia se celebran fiestas en torno al arroz, mientras que Miajadas organiza jornadas dedicadas al tomate, con concursos culinarios y degustaciones. También aquí, como en otras comarcas vecinas, son frecuentes las ferias de la tenca.
El patrimonio monumental incluye la iglesia de Santiago en Don Benito, de estilo gótico tardío, ermitas y casas solariegas. En Villanueva de la Serena destacan la iglesia de la Asunción y su puente sobre el Guadiana. La arquitectura militar también hace acto de presencia en esta comarca, con el Castillo de Castilnovo, bajo la encomienda de la Orden Militar de Alcántara aunque el mayor y más claro exponente de su arquitectura militar lo encontramos en el Castillo de Medellín, un enclave estratégico que fue testigo del paso de las civilizaciones que lo han dominado: celtas, tartesios, romanos, visigodos…. Los pueblos de la comarca conservan plazas porticadas y una arquitectura popular que evoca su prosperidad agrícola y ganadera y que encuentra de nuevo en Medellín uno de sus mejores exponentes.
El suyo se trata de un paisaje profundamente humanizado, conformando un mosaico de vegas de regadío, canales, embalses y dehesas periféricas que hacen las delicias de un sinfín de aves acuáticas que encuentran aquí un verdadero paraíso y que pasa por ser el enclave europeo más importante para la invernación de la grulla. Los cultivos ordenados en grandes extensiones crean un entorno único, que cambia de color según la temporada en un ritual profundamente estacional. Rutas agrícolas y de naturaleza permiten combinar el turismo rural con la experiencia gastronómica en restaurantes que apuestan por el producto de proximidad.
Las Vegas Altas del Guadiana son agua y arroz, tomate y huerta: una comarca donde la fertilidad del suelo y la tradición agrícola ofrecen al visitante una cocina fresca, diversa y profundamente ligada al río.